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Terra
La Coctelera

NO MARCA, NO PAUTA, NO PUBLICIDAD

¿Cuál fue la última vez que salió de compras?, ¿lo recuerda?, todos los meses, todos los días, lo hace. Pero, ¿si alguna vez no lo hiciera?. Es difícil pensarlo y mucho más hacerlo, ahora en nuestro tiempo, en este que respiramos, no podemos vivir sin los productos, las marcas son parte nuestra vida, están en todos los lugares de nuestro hogar, están ahí metidas en nuestra mente, las tenemos presentes, porque ahora no somos humanos, somos marcas.

Cada vez que se enciende un televisor, se sintoniza alguna emisora radial, se lee un periódico, se ojea una revista, se visita una página Web, lo primero que se encuentra, aparte del titular, es un anuncio publicitario. Las marcas están presentes en todos los medios, es cierto, es la labor, es la venta, es la información, es la vida normal.

La publicidad de hoy es tan impactante, que sobre pasa los límites de lo estético, ya no se anuncia solo por vender, ahora se anuncia para llegar a los sentimientos del consumidor. Aunque la publicidad tenga más de 100 años de historia y haya evolucionado a la par del ser humano, siempre está va un paso más adelante, siempre nos sorprende.

Si bien para algunos no es incomodo, para algunos otros si resulta bastante molesto el tener que dirigir la mirada al paisaje citadino y encontrar calles llenas de publicidad. ¿Hasta cuando vamos a resistir?

David Ogilvy escribió en “Confessions of an Advertising Man”, “Cuándo me jubile de Madison Avenue, voy a fundar una sociedad secreta de enmascarados que viajarán por todo el mundo en motocicletas silenciosas... Destruyendo todos los carteles bajo la luz de la luna ¿Cuántos tribunales nos condenarán cuando nos sorprendan realizando estos actos a favor del ciudadano?”

No tengo seguridad si sucedió, pero de haber sido así no hubiese dudado en unirme a este creativo movimiento antipublicitario, no seré marquista será mi premisa.

NO ME MARQUE CON SU MARCA

Cuando era pequeño y cursaba séptimo grado de bachillerato, soñaba con ser un jugador de baloncesto de la NBA, no me perdía ningún partido, llené el álbum y compré algunas camisetas con el logo de los equipos; me convertí en fan de una marca extranjera, la grabé en mi mente y la sentí con mi corazón. Top of heart y Top of mind, en términos del mercadeo de hoy.

La recordación de marca es el indicador más valioso para entender la dinámica de las mismas en el mercado. Sin embargo nuestros sentimientos se han aferrado tanto a la marca, que nos hemos convertido en dependientes, de un producto, un servicio, al punto tal de volvernos seres consumistas.

Según Gustavo Alberto Lenis, presidente de Young & Rubicam. “Con el aumento de la capacidad de compra, las marcas salieron a perseguir al consumidor”. En realidad era un hecho que se veía venir, somos compradores compulsivos, estamos expuestos miles de campañas publicitarias y por ende necesitamos consumir.

La pauta publicitaria ha saturado el mercado, ha impuesto las marcas, ya no es solo recordación y afecto, sino que hemos desarrollado la necesidad de tenerlas todas o cualquiera que se convierta en ícono o que se identifique con determinado grupo.

Somos víctimas de nuestro propio invento, le dimos tanto poder a las marcas, que ahora han terminado por absorbernos, ¿nos persiguen o las perseguimos?, la respuesta resulta ser muy personal y va de la mano con la creciente tendencia juvenil al consumismo.

David Ogilvy, Fundador de la agencia publicitaria Ogilvy & Mather
escribió en “Confessions of an Advertising Man”: “En mi vida privada siento pasión por el paisaje, pero nunca he visto que los carteles embellecieran ninguno. Cuando todo alrededor es bello, el hombre muestra su rostro más vil al colocar una valla publicitaria”. Así es nuestra realidad, nuestras calles, nuestras vidas, lo único es que al menos los grandes publicistas han sido conscientes de su trabajo.

Ahora que somos consumistas estamos inmersos en una esfera tecnológica, que ha convertido el amor puro en amor líquido, ha transformado las relaciones al punto de tener amigos virtuales. Ahora hay otro mundo, otra realidad, donde podemos ser lo que de pequeños soñamos; mañana quizá tengamos una marca en la frente, aunque ya la llevamos sin darnos cuenta.

“LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON”

Calderon de la Barca citó esta frase en su obra cumbre La Vida es Sueño; contó la historia de Segismundo, heredero al trono; ilustró la vida en dos mundos distintos que hoy serían utópicos, mundos que intentó unir y que terminaron con un resultado adverso. Si Calderon hubiese escrito para la sociedad de hoy, quizá no hubiera dividido la vida en dos, sino en tres.

Tres, como el número ordinal con el cual se refieren, nos referimos y aceptamos; tercer mundistas, nuestro continente sur americano, nuestra tierra, raza, casa y nuestros sueños, que deseamos, anhelamos, queremos, imaginamos y algunas veces logramos; sin importar cuánto nos cueste, somos seres soñadores.

Cuando soñamos llegamos al asteroide B-612 el mismo al que se refería el pequeño Principe de Antoine de Saint – Exupery, pasamos los límites de muestra imaginación (aunque el ser humano no tiene límites), pero solo con un pequeño ruido volvemos a la realidad, la misma que nos acompaña y de la cual todos queremos escaparnos.

Somos soñadores; vivimos en un mundo dividido en cinco grandes y diferentes terrenos; afrontamos la sociedad con la zozobra de saber que encontrar día a día, de saber si hoy cumpliré mis sueños, si hoy dejaré de habitar este mundo y me iré a vivir al asteroide, aquel lugar en el cual mis sueños dejarán de ser solo sueños.

AL TORO NO LO HAN TOREADO

“El mercadeo está en el bolsillo”
Guillermo Toro

Con esta frase don Guillermo Toro le entregó la agencia de publicidad Toro a su hijo Cristian, quien hoy lleva las riendas del negocio familiar. Hablar de Toro es hablar de nuestra historia patria, de la evolución de la pequeña Colombia y sobre todo de nuestras marcas; marcas que se han fortalecido a través de los años en una constante evolución, como la de los seres humanos.

Por estos días Toro celebra su cumpleaños número 60, sin lugar a duda el evento cumbre de este año para la compañía. Como no serlo si es la agencia colombiana de publicidad más respetada, como no serlo si por sus creativos han pasado marcas tan fieles a los colombianos como: Leonisa, Avianca, Bavaria, que quizá ya no sean nuestras pero están grabadas en nuestra mente y las consumimos con nuestro corazón.

La celebración de los 60 años fue suntuosa o por lo menos así lo demostró el cubrimiento de nuestros afamados periodistas, para quienes es fácil pasar del sufrimiento a la alegría, pero igual no importa, es su trabajo. Sin embargo Toro Mora Fischer, como se conoce en el medio publicitario, realizó su mejor campaña se tomó el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO) para presentar en sus cuatro pisos, no solo sus piezas publicitarias, también las piezas que han marcado el desarrollo de la publicidad en nuestro país.

Por eso, al entrar a la exposición, un enorme mural con miles de marcas relata en una sola imagen la grandeza de Toro; no obstante el primer piso contó la muestra más fiel de lo que ha sido la publicidad antes del “Bogotazo”, no hemos sido ajenos a las marcas extranjeras, ni hemos dejado de inventar, somos creativos para todo, ese es nuestro don escondido que alguna veces aflora solo para… ya sabemos para qué.

Don Guillermo nunca estuvo equivocado; el mercadeo sí está en el bolsillo, lo tocamos todos los días independiente de quien lo use o quien o no, nuestra vida es un mercadeo constante de ideas que pasan por nuestra mente, ideas que anunciamos como lo hace la publicidad, ideas que se harán realidad si dejamos de soñar y sin pronunciar “algún día lo haré”.

Texto basado en la exposición TORO 60 años de publicidad - Museo de Arte Moderno – 29 septiembre – 4 de octubre de 2008.

SAN GOOGLE

¿Qué hace usted cuando necesita una información rápida, eficaz y sustentable en varias fuentes? Por lo general usted puede recurrir a la prensa en Internet, o escuchar el boletín de las noticias, o buscar en varios portales a través de la WWW o simplemente preguntar a su compañero de oficina, a su amigo o al que encuentre, claro está que el resultado de estos procesos será una parcial falta de información.

El mayor banco de fuentes puede ser una biblioteca, pero como son libros y con el paso del tiempo y la evolución constante de los medios hemos dejado de utilizarlos. Sumado a que estamos en la era digital donde solo con un clic podemos acceder a millones de links a través de un único portal, que en 11 años se ha convertido en la página con más visitas, la más popular, la herramienta más utilizada, el motor más simple de un engranaje gigante bajo la categoría de incorporated.

Quien creería que un peculiar nombre elegido a partir de una cifra ('10 elevado a 100’) cambiaría el futuro de la información y modificaría los patrones que hasta hace algunos años eran irremplazables como la información escrita y confiable de una sola fuente.

¿ME PATROCINA?

Patrocinar, promover, financiar es una palabra habitual dentro del léxico de los productores colombianos; para ellos es un proceso arduo, de relaciones públicas, de conocimiento de mercados, y en muchos casos, de “rosca”, como se diría en el argot colombiano.

Aunque no en todos los casos funciona de la misma manera, existen algunos eventos que son promovidos por fondos estatales o de cooperación conjunta, son pocos y a la vez son seleccionados, pero se hacen. En el caso de las empresas privadas el tema es más complicado, ya que todo patrocinio debe tener como soporte algo que beneficie a la marca, es decir, lo primero que le van a pedir es un plan de medios.

Pero no solo pautar es hacer publicidad masiva, porque de seguro la hará para vender su evento; ahora las agencias, que son quienes manejan en realidad las marcas, toman creatividad del aire y desarrollan medios alternativos que resultan bastante exitosos para la empresa patrocinadora, pero para usted puede resultar un verdadero conflicto de intereses y más cuando su cupo de patrocinio es compartido.

Ahora bien, si logró su objetivo, concretó alianzas y ya tiene su dinero, puede respirar profundo y tomar un nuevo impulso ya que ahora viene lo mejor del asunto: ejecutar todo lo que usted prometió; es su deber hacerlo ya que al omitir algunos detalles que para usted parecen pequeños pero para ellos no lo son, sería como acabar su relación comercial que tanto le costó conseguir.

Recuerde: el patrocinio no solo es cuestión de dar dinero a cambio de presencia de marca; con el tiempo se ha convertido en una estrategia de mercadeo para llegar más fácil al consumidor y lograr en él una experiencia única, exclusiva e inolvidable, fidelizar o hacer una gran estrategia BTL —como podría definirse—, pero va más allá; es decir, su concierto ya no es suyo, es de su patrocinador.